Duele; aunque no hagas nada, duele. A medida que pasa el tiempo, te quiero más, y es que duele mirarte y no tenerte. Imaginarte conmigo, sólo imaginarte. Y ya me voy acostumbrando a vivir así. Con el paso del tiempo, aprendí cuál es el mayor de los errores que cometí: intentar sacarme de la cabeza lo que no sale del corazón.
¿Sabéis quién era mi vida? Mi vida entera era él y aún lo sigue siendo.
Mentiría si no dijese que esta es mi única verdad.

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